En general incluye: revisión de desgaste y mordida, elección entre guarda tipo retenedor o guarda oclusal 3D, fabricación y cita de entrega para revisar el ajuste.
COFEPRIS A.P. 2509152002A00242
Protege tus dientes mientras duermes si rechinas o aprietas
Vale la pena agendar una valoración si despiertas con la mandíbula tensa, dolor de cabeza al despertar, desgaste en los dientes o si una guarda de farmacia te resultó incómoda. Primero revisamos el patrón de desgaste y la mordida; después te decimos si conviene una guarda delgada tipo retenedor o una guarda oclusal 3D más gruesa para mayor protección.
En general incluye: revisión de desgaste y mordida, elección entre guarda tipo retenedor o guarda oclusal 3D, fabricación y cita de entrega para revisar el ajuste.
COFEPRIS A.P. 2509152002A00242
Estas son las dudas más comunes antes de hacerte una guarda nocturna: cuándo ayuda, qué cambia entre una opción delgada y una guarda oclusal 3D, cuánto cuesta y cuándo conviene empezar con una consulta.
Puede estar indicada si despiertas con la mandíbula apretada, notas desgaste, bordes planos, resinas que se rompen o ya no toleras una guarda prefabricada. La guarda protege dientes y puede ayudar a reducir carga muscular, pero no garantiza eliminar el bruxismo. Si no estás seguro de la causa, empieza por nuestra consulta dental.
La guarda personalizada tipo retenedor cuesta $1,999. La guarda oclusal 3D personalizada cuesta $3,699. Si tu caso necesita una valoración más amplia, estudios de imagen o reparar una resina o corona antes de fabricarla, se cotiza aparte.
Normalmente son dos citas: una para revisar desgaste y tomar impresiones o hacer escaneo 3D, y otra para entregar la guarda y revisar el ajuste. El tiempo final depende del laboratorio y de si la guarda necesita ajustes en la entrega.
Estamos en Roma Sur, a poca distancia de Metro Chilpancingo. Abrir en Maps si quieres revisar la ruta antes de venir.
Puedes reservar en línea, escribirnos por WhatsApp o llamarnos si tienes poco tiempo o fechas ajustadas. Envíanos qué notas, fotos o videos de desgaste, restauraciones rotas o molestias de ajuste, tus fechas de viaje y una foto o descripción de cualquier guarda anterior. Si vienes de EE. UU., también podemos confirmar opciones de pago, tiempos de reemplazo y si alcanza el tiempo para hacer una guarda nueva o ajustarla durante tu viaje.
Sí. Podemos explicar desgaste, apretamiento, ajuste y cuidados en inglés o en español, desde el primer mensaje hasta la entrega.
Ambas opciones son personalizadas, no guardas de farmacia. La diferencia principal es el diseño: una guarda delgada tipo retenedor para protección sencilla, o una guarda oclusal 3D de 2-3 mm para apretamiento o rechinamiento más marcado.
Una guarda nocturna personalizada puede ser útil cuando el objetivo es proteger dientes y restauraciones de fuerzas de apretamiento o rechinamiento. Puede ser delgada tipo retenedor o más gruesa con diseño 3D, según qué tanto aprietas o rechinas.
Casos donde la prioridad es proteger la mordida durante la noche y revisar que el aparato asiente de forma cómoda.
Puede ayudar a proteger los dientes cuando despiertas con tensión mandibular, desgaste visible o señales de bruxismo, sin prometer que el bruxismo desaparece.
Se usa para reducir carga directa sobre bordes dentales, resinas, coronas o carillas cuando la mordida lo permite.
La revisión de mordida, los registros y la cita de entrega ayudan a decidir entre acetato delgado o guarda oclusal 3D, y a detectar puntos altos antes de usarla en casa.
Si el problema principal es otro, lo correcto es diagnosticarlo antes de fabricar una guarda.
Aunque una opción sea tipo retenedor por su forma delgada, no es un retenedor de ortodoncia, protector deportivo, charola de blanqueamiento, alineador ni aparato para apnea del sueño.
No reemplaza una resina, bonding, corona, endodoncia ni atención de urgencia si ya hay dolor, fractura, caries o inflamación.
Puede formar parte del plan, pero no es por sí sola tratamiento completo para bloqueo mandibular, dolor articular severo o sospecha de apnea del sueño.
Primero vemos si parece un caso claro de desgaste o apretamiento, o si conviene revisar más a fondo el dolor, la mordida o la articulación.
Desgaste visible
El desgaste por rechinido muchas veces aparece primero como cambios lentos en la forma del diente. Una guarda nocturna conviene más cuando todavía quieres prevenir más daño.
Puede convenir si:
Bordes incisales más rectos o planos
Se rompen resinas o bordes pequeños con frecuencia
Quieres frenar el desgaste antes de necesitar restauraciones más grandes
Por qué importa: Si ya hay pérdida grande de estructura, podríamos hablar de coronas u otra rehabilitación.
Mandíbula cansada
Muchos pacientes llegan por esta sensación antes de notar un desgaste severo. La pregunta no es solo si aprietas, sino si una guarda nocturna puede ayudarte a proteger los dientes y disminuir la carga.
Puede convenir si:
La cara o las sienes amanecen tensas
Tu pareja oye rechinar por la noche
Aprietas también durante el día cuando estás concentrado o con estrés
Por qué importa: Si hay bloqueo de la mandíbula o dolor articular fuerte, no conviene asumir que todo es solo bruxismo.
Guardas que no usas
Esta es una razón muy común para cambiar a una opción con mejor ajuste. Si la guarda se mueve, te provoca náusea o reflejo de vómito, o se siente demasiado alta, es normal que dejes de usarla rápido.
Puede convenir si:
La guarda prefabricada se sale o no asienta bien
Sientes demasiada saliva, volumen o molestia
Quieres una opción que realmente puedas usar cada noche
Por qué importa: El objetivo no es solo tener una guarda, sino tener una que sí uses.
Duda diagnóstica
Una guarda nocturna todavía podría formar parte del plan, pero aquí suele ser más importante revisar primero si hay una fisura, caries profunda o un problema restaurativo que no se resuelve solo con una guarda.
Puede convenir si:
Un diente duele específicamente al cerrar
Una resina o corona ya se fracturó por carga
Quieres evitar comprar una guarda cuando el problema principal es otro
Por qué importa: Aquí suele convenir una consulta diagnóstica primero, aunque al final sí indiquemos una guarda.
¿No estás seguro? La primera visita puede terminar en una guarda nocturna, en una consulta diagnóstica más amplia o en otra recomendación si el problema real no se resuelve solo con una guarda.
Ambas opciones son guardas personalizadas, no de farmacia. Confirmamos la opción final antes de fabricar, después de revisar tu mordida, desgaste, restauraciones y qué tanto aprietas.
Actualizado: 23 de mayo de 2026
Calcula un estimado de tu tratamiento dental en CDMX
Arma un estimado en segundos. Selecciona tratamientos, ajusta cantidades y revisa tu plan antes de solicitar una valoración.
Elige tratamientos para ver tu estimado
El precio corresponde a la guarda personalizada indicada y la cita de entrega para revisar el ajuste. Consulta diagnóstica más amplia, estudios de imagen, urgencia, resinas, coronas, limpieza, tratamiento periodontal, valoración de ATM/TTM, evaluación de sueño, reparación o reemplazo se cotizan aparte si hace falta. Si necesitas una referencia en USD para planear, puede variar por tipo de cambio.
¿Buscas costos de otros tratamientos? Revisa nuestros precios dentales en CDMX.
Las guardas nocturnas suelen empezar en odontología general. Si el desgaste ya involucra encía, restauraciones, dolor localizado o una decisión más amplia sobre mordida, te explicamos por qué e integramos al doctor indicado.
Dentista general enfocada en desgaste, apretamiento y en explicar con calma cuándo una guarda nocturna está indicada como primer paso.
Suele atender visitas de desgaste y bruxismo más directas, desde la revisión inicial hasta la toma de impresión o escaneo cuando la guarda a la medida está indicada.
Apoya cuando el apretamiento ya se mezcla con inflamación, recesión o dudas periodontales que conviene separar de un tema solo de mordida o apretamiento.
Se suma cuando el desgaste ya afecta coronas, prótesis, soporte dental o decisiones más amplias sobre rehabilitación, estética y mordida.
Participa cuando el dolor ya no parece solo por apretamiento y hay que descartar grietas, sensibilidad pulpar o daño más profundo en un diente.
El proceso es sencillo: primero vemos si una guarda nocturna está indicada, después elegimos entre una guarda delgada tipo retenedor o una guarda oclusal 3D más gruesa, tomamos los registros necesarios y al final revisamos cómo se siente en tu mordida antes de que la uses en casa.
Dinos si rechinas, aprietas, despiertas con dolor mandibular o si ya se rompió una resina o un borde dental. Eso nos ayuda a decirte si una guarda parece indicada o si conviene una consulta diagnóstica primero.
En consulta revisamos desgaste, zonas sensibles, restauraciones previas y cómo contactan los dientes. Si una guarda sigue siendo la opción indicada, confirmamos si basta una opción delgada tipo retenedor o si conviene una guarda oclusal 3D de 2-3 mm.
Te explicamos si hablamos de una guarda tipo retenedor, una guarda oclusal 3D o si conviene resolver primero otra molestia. También confirmamos el precio, qué incluye la guarda y qué se cotiza aparte antes de mandarla a fabricar.
La guarda se prepara según la opción elegida: delgada de acetato o más gruesa con diseño 3D. Después la probamos en boca, revisamos cómo ajusta, cómo muerdes con ella y si necesita algún ajuste fino.
Antes de salir te explicamos cómo ponerla, quitarla, limpiarla, guardarla y cuándo escribirnos si algo no se siente parejo. La meta no es solo entregarla, sino que puedas usarla bien en casa.
Una guarda nocturna suele requerir dos visitas cortas en lugar de un tratamiento largo. Estar en Roma Sur facilita venir para la revisión inicial y volver cuando la guarda está lista para entrega y ajuste.
Tepic 139-706, Roma Sur, Cuauhtémoc, 06760 Ciudad de México, CDMX
5 a 10 minutos en auto por Av. Insurgentes Sur; Metro Chilpancingo queda a una parada.
Abrir en Google Maps6 a 12 minutos en auto o unos 15 a 18 minutos caminando hacia Roma Sur.
Abrir en Google Maps10 a 20 minutos en auto por Av. Cuauhtémoc; de Etiopía a Chilpancingo en Metro toma cerca de 12 a 15 minutos.
Abrir en Google MapsEntre 15 y 45 minutos en auto, según el tráfico. Es una llegada práctica desde Terminal 1 o 2.
Abrir en Google MapsLa mayoría de las dudas son sobre si una guarda nocturna es la opción indicada, qué cambia entre una guarda delgada tipo retenedor y una guarda oclusal 3D de 2-3 mm, si una guarda de farmacia basta, cuánto tiempo toma hacerla y qué puedes esperar al empezar a dormir con ella.
Si el problema apunta a desgaste, apretamiento, resinas que se fracturan por carga o cansancio mandibular, una guarda nocturna puede ser una opción razonable. Pero si el dolor se concentra en un diente, te duele al morder, la mandíbula se atora o no estás seguro de la causa, conviene empezar por una consulta dental.
Conviene revisar primero la causa si tienes dolor dental activo, caries sin tratar, dientes flojos, enfermedad de encías, mordida inestable, bloqueo mandibular severo, sospecha de apnea del sueño, trabajos dentales recientes que todavía están cambiando la mordida, dientes faltantes o bruxismo muy fuerte.
En esos casos la guarda puede seguir siendo parte del plan, pero hacerla antes de diagnosticar o estabilizar el problema puede dejarte con un aparato incómodo, incompleto o que deje de ajustar pronto.
La guarda personalizada tipo retenedor cuesta $1,999. Es una guarda delgada de acetato para protección sencilla o apretamiento más leve. La guarda oclusal 3D cuesta $3,699; suele ser más gruesa, normalmente de 2-3 mm, y se planea con escaneo 3D para mayor resistencia.
La elección depende de tu patrón de desgaste, restauraciones, comodidad esperada, severidad del apretamiento y si necesitas una opción menos voluminosa o una guarda más protectora.
Muchas personas le dicen protector bucal a cualquier aparato que va en la boca. En esta página hablamos de una guarda nocturna personalizada, también llamada guarda oclusal, hecha para proteger dientes y restauraciones cuando rechinas, aprietas o tienes bruxismo.
No es lo mismo que un retenedor de ortodoncia, un protector deportivo, un dispositivo para apnea del sueño, un alineador o una charola de blanqueamiento. Si necesitas otro tipo de aparato, te lo diremos antes de fabricar la guarda.
Algunas personas prueban primero una guarda de farmacia. Puede funcionar como primer intento en casos muy simples, pero muchas se sienten voluminosas, se mueven, dan náusea o no distribuyen bien la presión al cerrar.
Una guarda personalizada se planea después de revisar desgaste, mordida, restauraciones, comodidad y fuerza de apretamiento. La meta no es solo tener una guarda, sino una que puedas usar y que proteja donde realmente hace falta.
El precio de cada opción corresponde a la guarda indicada y su cita de entrega para revisar el ajuste. Antes de fabricar confirmamos si haríamos una guarda delgada tipo retenedor o una guarda oclusal 3D más gruesa, y si tu caso requiere algún paso adicional.
Una valoración más amplia, estudios de imagen adicionales, reparación de una resina o corona, atención de urgencia o ajustes fuera de la entrega inicial se cotizan aparte cuando están indicados. Si la guarda se pierde, se fractura, se deforma o deja de ajustar después de otro tratamiento dental, normalmente se cotiza como una guarda nueva, salvo que el doctor confirme que basta un ajuste menor.
Según el caso, podemos hablar de una guarda delgada de acetato tipo retenedor o de una guarda oclusal 3D más gruesa. En apretamiento leve puede bastar una opción delgada; cuando hay bruxismo más fuerte, desgaste visible, restauraciones o fracturas repetidas, solemos buscar una guarda más estable y resistente.
También revisamos si conviene usarla en arcada superior o inferior. Lo decidimos después de ver mordida, comodidad, espacio y patrón de desgaste, no solo por preferencia.
No necesariamente. La guarda protege los dientes del desgaste y puede ayudar a disminuir la carga sobre músculos y articulación mandibular, pero no corrige por sí sola todas las causas del bruxismo o del apretamiento.
Si hay estrés, apnea del sueño, dolor articular u otro factor de fondo, la guarda puede ser solo una parte del plan.
No suele ser un tratamiento de un solo día porque primero hay que revisar, elegir la opción correcta y después preparar o fabricar la guarda. La secuencia típica es una visita para valoración y registros, y otra visita para entrega y ajuste.
El tiempo exacto depende de los tiempos del laboratorio, del material, de si eliges una guarda oclusal 3D y de si en la entrega vemos que conviene un ajuste adicional.
Sí, si tus tiempos permiten dos visitas: una para valoración y toma de registro, y otra para entrega y revisión del ajuste.
Si estarás pocos días en CDMX, escríbenos por WhatsApp antes de agendar para confirmar si los tiempos funcionan con tus fechas de viaje.
Es normal notar algo nuevo en la boca las primeras noches, pero no debería sentirse cortante, demasiado alta ni como si toda la presión cayera en un solo diente.
Si causa molestia clara, no ajusta bien o despiertas con una molestia distinta, conviene revisarla.
Lo más simple suele funcionar mejor: enjuagarla con agua fría o templada, limpiarla con cepillo y jabón suave, dejarla secar al aire y guardarla en su estuche ventilado.
Evita el agua muy caliente o el calor directo porque puede deformarla.
Muchas guardas duran años, pero no hay un número fijo porque depende de qué tanto aprietas, del material y del desgaste que acumule.
Conviene llevarla a tus revisiones para detectar grietas, deformaciones o desgaste excesivo.
Escríbenos en cuanto notes que no ajusta bien, se siente dispareja o te despierta con una molestia nueva. Muchas veces podemos orientar el siguiente paso revisando síntomas, fotos o videos.
La vía más rápida suele ser WhatsApp .
Muchas veces sí, pero justo por eso importa revisar la mordida en persona. Una guarda bien planificada también debe ajustar de forma razonable sobre restauraciones existentes.
Si alguna restauración ya está fracturada o muy filtrada, primero te diremos si conviene repararla antes de fabricar la guarda.
A veces el problema real es desgaste simple y una guarda ayuda mucho. Otras veces la visita muestra una resina fracturada, un diente que duele al cerrar, una mandíbula que se bloquea, cambios rápidos en la mordida o una situación que requiere atención de urgencia, revisión de ATM, ortodoncia o referencia con especialista.