Las indicaciones de tu dentista van primero
Esta guía es para pacientes con una corona provisional, una corona definitiva o una corona recién cementada. Las indicaciones de tu dentista van primero porque el material, el cemento, los ajustes de mordida y otros tratamientos pueden cambiar lo que te conviene.
No mastiques mientras tengas la boca adormecida. Cuando vuelva la sensibilidad, empieza despacio y no pruebes la corona apretando fuerte.
Si llevas una corona provisional, protégela hasta la cita de colocación definitiva. Está pensada para retirarse después en la clínica, así que los alimentos pegajosos o duros pueden aflojarla antes de tiempo.
¿Tuviste endodoncia y todavía llevas una curación temporal, no una corona? Consulta nuestra guía de cuidados después de una endodoncia .
Busca atención médica urgente si la inflamación se extiende rápido, te cuesta respirar o tragar, o te sientes seriamente mal. Si la corona se afloja o se cae, la mordida está alta, el dolor empeora, hay fiebre, pus, mal sabor o mal olor, escribe a hisonrisa cuanto antes.
Respuestas rápidas
Después de una cita de corona, protege la restauración, el diente que está debajo, la encía y tu mordida. Espera a que pase la anestesia antes de comer, mastica con suavidad, mantén limpia la zona y escríbenos si la corona se siente floja, se cae, pega primero o los síntomas empeoran.
Primeras horas
No mastiques hasta que pase el adormecimiento. Ten cuidado con bebidas y alimentos muy calientes mientras vuelve la sensibilidad.
Corona provisional
Mastica del lado contrario y evita alimentos pegajosos, duros, crujientes o muy chiclosos hasta colocar la corona definitiva.
Corona definitiva
Sigue el tiempo exacto que te indicó tu dentista después de cementarla. Al inicio, muchas personas evitan alimentos pegajosos o duros mientras se acostumbran.
Escríbenos si algo cambia
Escríbenos si la corona se afloja, se cae o pega primero; también si el dolor empeora, aparece inflamación, mal sabor o fiebre.
Detalles para cuidar tu corona
Estos pequeños detalles suelen hacer la diferencia después de una corona provisional o definitiva.
Cuidado de una corona provisional
- Mastica del lado contrario tanto como puedas.
- Evita alimentos pegajosos, duros, crujientes o muy chiclosos.
- No uses la corona provisional para probar si el diente ya aguanta fuerza.
- Escríbenos si se afloja o se cae. Guárdala y llévala contigo.
Cementación de la corona definitiva
- Respeta el tiempo que te indicó tu dentista para comer y beber.
- Muchas indicaciones para coronas evitan alimentos pegajosos o duros durante el primer día.
- Regresa poco a poco a masticar normal cuando la mordida se sienta cómoda.
- No ignores una corona que se siente alta o pega primero.
- En algunos casos seleccionados, se puede coordinar un flujo de corona el mismo día con un laboratorio externo; si tu caso lo permite y el tiempo disponible se confirman antes del tratamiento.
Hilo dental alrededor de una corona provisional
- Desliza el hilo suavemente entre los dientes.
- Limpia el costado de la corona provisional sin tronarlo.
- Saca el hilo hacia un lado en lugar de jalarlo hacia arriba por el contacto.
- Cepilla con suavidad la línea de la encía salvo que tu dentista te haya indicado otra cosa.
Sensibilidad y mordida alta
- Puede haber sensibilidad leve, pero debería ir mejorando.
- Una mordida alta puede sentirse como si el diente con corona pegara primero o doliera solo al masticar.
- Ajustar la mordida suele ser más sencillo antes de que el diente se irrite más.
- Escríbenos si los síntomas son fuertes, empeoran o te despiertan por la noche.
Sigue la etapa en la que estás
Los cuidados de una corona son distintos a los de una extracción, un implante o una endodoncia. El objetivo es proteger la corona, el diente preparado, la unión con el cemento, las encías y una mordida cómoda.
Protege tu boca adormecida y la corona nueva
El primer día es para esperar a que vuelva la sensibilidad, empezar despacio y no probar la corona con fuerza.
- Espera a que pase el adormecimiento antes de comer.
- Al inicio, mastica del lado contrario.
- Toma medicamentos solo como te indicaron.
- No toques el borde de la corona con la lengua o los dedos.
- Sigue el tiempo exacto que te dieron para comer y beber después de cementarla.
- Empieza con alimentos suaves, fríos o tibios.
- Da bocados pequeños y aplica poca presión.
- Puedes elegir yogurt, huevo revuelto, pasta suave, avena, puré de papa, compota o pescado suave.
- Masticar mientras sigues adormecido.
- Bebidas muy calientes mientras haya anestesia o sensibilidad.
- Probar la corona apretando fuerte.
- Alimentos pegajosos, duros, crujientes o muy chiclosos.
- Encía sensible cerca del borde de la corona.
- Sensibilidad leve a la presión.
- Sensibilidad al frío leve que va mejorando.
- Notar una forma o textura nueva mientras tu mordida se adapta.
- La mordida pega primero en el diente con corona.
- La corona se siente floja, truena o se cae.
- El dolor es fuerte, empeora o te despierta por la noche.
- Aparece inflamación, fiebre, pus, mal sabor o mal olor.
Vigila la sensibilidad y tu mordida
Puede haber molestia leve, pero la corona no debería recibir la mayor parte de la presión al morder.
- Fíjate si los síntomas mejoran, siguen igual o empeoran.
- Mantén la masticación suave si el diente está sensible.
- Cepilla con cuidado la línea de la encía.
- Cuéntanos si la corona se siente alta o si morder causa dolor agudo.
- Elige texturas suaves o moderadas si masticar incomoda.
- Corta la comida en trozos pequeños.
- Con corona provisional, favorece el lado contrario.
- Hielo, dulces duros, nueces, palomitas y pan con corteza dura.
- Caramelos pegajosos, chiclosos o chicle.
- Masticar carne dura sobre el diente con corona.
- Molestia leve en la encía.
- Sensibilidad corta al frío.
- Sensación leve a la presión que va cediendo.
- El dolor aumenta en vez de mejorar.
- La mordida se siente dispareja.
- El borde de la corona se siente filoso.
- Evitas morder porque el diente se siente raro.
Mantén la corona provisional en su lugar
La corona provisional protege el diente preparado mientras se fabrica la definitiva. Está hecha para retirarse con más facilidad después, así que ahora necesita cuidado extra.
- Mastica la mayor parte del tiempo del lado contrario.
- Cepilla normal, pero suave alrededor de la corona provisional.
- Usa hilo dental con cuidado y sácalo hacia un lado en vez de jalarlo hacia arriba.
- No faltes a tu cita de colocación definitiva.
- Elige alimentos suaves que no jalen la corona.
- Da bocados pequeños.
- Prefiere alimentos fríos o tibios si el diente está sensible.
- Chicle, caramelo, dulces pegajosos o alimentos muy chiclosos.
- Hielo, palomitas, nueces, papas fritas, galletas duras o pan con corteza.
- Jalar el hilo dental hacia arriba por un contacto apretado.
- Usar la corona provisional para probar qué tanto puedes masticar.
- La corona provisional puede sentirse menos lisa que la definitiva.
- El diente puede sentirse más sensible de lo normal.
- La encía puede estar sensible alrededor del borde.
- La corona provisional se siente floja.
- La corona provisional se cae.
- El diente duele o está muy sensible.
- La corona provisional se rompe o deja un borde filoso.
Deja que la corona definitiva se asiente
La corona definitiva suele ser más resistente que la provisional, pero al inicio todavía importan la cementación, la sensibilidad de la encía y la comodidad al morder.
- Sigue las indicaciones exactas de cementación.
- Regresa poco a poco a masticar normal según te resulte cómodo.
- Cepilla y usa hilo dental todos los días alrededor de la corona.
- Escríbenos si se siente alta, floja, filosa o incómoda.
- Come normal solo cuando haya pasado la anestesia y la mordida se sienta cómoda.
- Si te lo indicaron, limita alimentos muy duros o pegajosos el primer día.
- Al principio corta los alimentos firmes en lugar de morder con fuerza.
- Masticar cosas duras antes del tiempo indicado por tu dentista.
- Ignorar una mordida alta durante varios días.
- Usar la corona para romper hielo, abrir empaques o morder dulces duros.
- Notar la forma o textura de la corona al principio.
- Sensibilidad breve al frío.
- Molestia en la encía que va mejorando.
- La corona pega primero al cerrar.
- Duele sobre todo al masticar.
- La sensibilidad al frío es intensa, dura mucho o empeora.
- La corona se siente floja o cambia de posición.
Protege el diente debajo de la corona
Que una corona funcione bien a largo plazo depende de limpiar el borde, controlar la presión al morder y mantener tus revisiones dentales.
- Cepilla dos veces al día con pasta con flúor.
- Usa hilo dental alrededor de la corona todos los días.
- Mantén tus limpiezas y revisiones profesionales.
- Usa guarda nocturna si tu dentista la recomienda por apretar o rechinar los dientes.
- Muchas personas vuelven a comer normal cuando la corona se siente cómoda y el dentista lo autoriza.
- Limita hábitos que concentran mucha fuerza en un punto de la corona.
- Masticar hielo u objetos duros.
- Abrir empaques con los dientes.
- Ignorar encías que sangran cerca de la corona.
- Dejar pasar las limpiezas si se atora comida en el borde.
- La corona se siente parte natural de tu mordida.
- El hilo dental pasa sin atorarse ni deshilacharse.
- La encía alrededor de la corona se mantiene limpia y cómoda.
- La comida se atora de una forma nueva.
- El hilo se atora, se deshilacha o el contacto se siente abierto.
- La encía sangra, se inflama o huele mal alrededor de la corona.
- El rechinamiento o apretar está dañando restauraciones.
Identifica cuándo escribirnos
Los problemas de una corona suelen ser más fáciles de resolver cuando se revisan pronto. No sigas masticando sobre una corona floja, alta, rota o dolorosa.
- Deja de masticar de ese lado si la corona está floja o se cae.
- Guarda la corona y llévala contigo si se desprendió.
- Envíanos una foto si hay un borde roto o inflamación visible.
- Cuéntanos qué tanto te duele, cuándo colocaron la corona y si los síntomas mejoran o empeoran.
- No uses pegamento industrial ni pegamento instantáneo.
- No fuerces la corona en su lugar si no asienta fácil.
- No esperes semanas con una mordida alta.
- No sigas comiendo duro si el dolor aumenta.
- La corona está floja, se cayó o se rompió.
- La mordida está alta o ese diente pega primero.
- El dolor es intenso, empeora, late o te despierta por la noche.
- Aparece inflamación, fiebre, pus, mal sabor, mal olor o hinchazón en la cara.
Qué comer después de una corona dental
Elige alimentos suaves, que requieran poca masticación y no sean pegajosos mientras sigues adormecido, el diente está sensible o llevas una corona provisional.
Yogurt.
Fresco, suave y amable con la mordida.
Avena.
Suave y fácil de controlar si está tibia.
Huevo revuelto.
Proteína suave que requiere poca fuerza.
Puré de papa.
Textura suave que no jala la corona.
Pasta suave.
Fácil de masticar en bocados pequeños.
Pescado suave.
Proteína fácil de masticar cuando está bien cocida.
Compota de manzana.
Suave, fresca y fácil de tragar.
Licuados.
Tómalos en vaso o con cuchara, sin ingredientes crujientes.
Sopa no muy caliente.
Déjala enfriar si el diente o la boca están sensibles.
Dulces pegajosos.
El caramelo o las gomitas pueden aflojar una corona provisional.
Chicle.
Jalar repetidamente puede desprender una corona provisional.
Hielo.
Morderlo puede fracturar porcelana, diente o una corona provisional.
Nueces duras.
Piezas pequeñas y duras concentran la fuerza al morder.
Palomitas.
Los granos duros pueden romper dientes y atorarse cerca de restauraciones.
Papas fritas o galletas duras.
Los bordes crujientes pueden forzar una corona provisional.
Pan con corteza dura.
La corteza necesita jalar y masticar con fuerza.
Carne dura.
Masticarla puede empeorar la sensibilidad o una mordida alta.
Comer según la etapa
Con anestesia: Espera para no morderte mejilla, labio o lengua.
Corona provisional: Evita lo pegajoso, duro, crujiente y muy chicloso. Mastica del lado contrario.
Cementación definitiva: Sigue el tiempo indicado por tu dentista. Muchas personas evitan alimentos duros o pegajosos durante el primer día.
Cuando se siente normal: Regresa poco a poco, pero evita el hielo, los dulces duros y abrir empaques con los dientes.
Señales de alerta después de una corona dental
Contacta a hisonrisa cuanto antes si la corona, la mordida, la encía o el diente se sienten peor en lugar de mejorar.
- Te cuesta respirar o tragar.
- La inflamación de la cara se extiende rápido hacia ojo, mandíbula o cuello.
- Tuviste un golpe fuerte en la cara o sangrado que no se controla.
- Te sientes seriamente mal.
- La corona provisional o definitiva se siente floja.
- La corona se cae. Guárdala y llévala contigo.
- La corona se siente alta o pega primero.
- El dolor es fuerte, empeora, late o te despierta por la noche.
- Hay inflamación, fiebre, pus, mal sabor o mal olor.
- La corona se rompe, se despostilla o deja un borde filoso.
- La sensibilidad al frío es intensa, dura mucho o empeora.
- La comida se atora alrededor de la corona de una forma nueva.
Preguntas frecuentes sobre cuidados de coronas dentales
Respuestas breves a dudas comunes después de una corona provisional, una corona definitiva o la cementación de una corona.
Sí, pero espera a que pase la anestesia. Con una corona provisional, mastica suave del lado contrario y evita alimentos pegajosos, duros, crujientes o muy chiclosos. Con una corona definitiva, sigue el tiempo de cementación que te dio tu dentista.
Puede haber sensibilidad leve durante algunos días y a veces más tiempo, sobre todo al frío o a la presión. Lo importante es que vaya mejorando. El dolor fuerte, que dura, despierta por la noche o empeora debe revisarse.
Por lo general sí, pero con cuidado. Desliza el hilo, limpia con suavidad y sácalo hacia un lado en vez de jalarlo hacia arriba por el contacto.
Guárdala, deja de masticar de ese lado y escríbenos cuanto antes. No uses pegamento industrial ni pegamento instantáneo. Llévala contigo si te pedimos que vengas a la clínica.
Escríbenos. Una corona que pega primero, se siente alta o duele principalmente al masticar puede necesitar un ajuste de mordida. No tienes que aguantar semanas esperando a acostumbrarte.
Normalmente sí cuando pase la anestesia, pero evita bebidas muy calientes mientras tu boca siga adormecida o el diente esté sensible. Después de cementar una corona definitiva, primero sigue el tiempo indicado por tu dentista.
Con frecuencia sí después del periodo inicial de cementación y cuando la mordida se siente cómoda. Regresa poco a poco y escríbenos si masticar se siente alto, filoso o doloroso.
Evita alimentos pegajosos, duros, crujientes y muy chiclosos, especialmente con una corona provisional. El chicle, caramelo, dulces pegajosos, hielo, granos de palomita, nueces, papas fritas y pan con corteza dura son problemas frecuentes.
La molestia o sensibilidad leve puede ser normal. Dolor fuerte, que empeora, late, se acompaña de inflamación o te despierta por la noche no es algo que debas ignorar.
Pregúntale a tu dentista si la sensibilidad es leve y va mejorando. Una pasta para dientes sensibles puede ayudar a algunas personas, pero no reemplaza una revisión cuando el dolor es fuerte, dura o empeora.
Tal vez no necesites las indicaciones de una corona provisional. Si saliste con una corona definitiva el mismo día, enfócate en las indicaciones de cementación, sensibilidad, comodidad al morder e higiene.
Escríbenos si la corona se siente floja, se cae, pega primero, se rompe, deja un borde filoso, el dolor empeora, aparece inflamación, fiebre, pus, mal sabor o mal olor.
Dra. Natalia Vazquez
Revisado clínicamenteEsta guía de cuidados posteriores es información general y no sustituye las indicaciones de tu dentista para tu caso.